1) Idea y necesidad local
Del diagnóstico a un objetivo concreto
Define el problema o la oportunidad del entorno: un espacio que necesita mejoras, una actividad cultural que requiere recursos, un programa juvenil que busca continuidad o una acción ambiental en el barrio. Aterriza la idea en un objetivo concreto y medible, con un alcance realista. Cuanto más específico sea el propósito, más fácil será que la comunidad entienda el valor del proyecto y decida apoyar.
- Describe a quién beneficia y en qué zona actúa (barrio, municipio, distrito).
- Establece indicadores sencillos: actividades realizadas, materiales adquiridos o mejoras implementadas.
- Identifica si hay permisos, coordinación con entidades o logística relevante.